Área de revisión · relato elaborado a partir de la reunión
Del territorio a las manos

La materia no se esconde: cuenta de dónde viene.

Serelana nace de observar, aprender y querer aprovechar una lana que a menudo se infravalora. El nombre une Casa Serena con las dos materias que dan sentido al proyecto: piel y lana.

Una forma de aprender

Maribel aprendió mirando trabajar a su suegra: prestando atención al gesto, al orden y al tiempo de cada tarea. Ese aprendizaje por observación se convierte hoy en piezas contemporáneas que conservan memoria, oficio y vínculo con el valle.

Lana de Casa Serena

Óscar facilita lana de oveja rasa y piel procedente de Casa Serena. La raza de cabra se documentará antes de publicarla. La lana local se aprovecha, se transforma y adquiere un valor que trasciende el de una materia descartada.

Fibras y color

Para determinadas piezas se emplean fibras de color adquiridas a proveedores de España. Maribel no realiza tintes artificiales. Cada ficha distinguirá con precisión la materia local de la comprada y declarará su composición.

De vellón a hilo

Lavado

Se elimina la suciedad respetando la fibra y su carácter.

Secado

La lana se extiende y se deja secar antes de manipularla.

Escarmenado

Las fibras se abren, separan y preparan para el cardado.

Cardado

Se ordenan las fibras para obtener una mecha más homogénea.

Hilado y torsión

La fibra se convierte en hilo y, cuando la pieza lo requiere, se retuerce para darle resistencia.

Tejido o fieltro

El hilo se teje; la fibra también puede trabajarse con aguja o mediante fieltro húmedo.

De piel a pieza

Limpieza y preparación

La piel se limpia y se prepara para el curtido.

Curtido

El proceso dura aproximadamente 30 días. Las pieles nuevas no se preparan en verano; puede trabajarse con reserva previa si existe materia disponible.

Sobado y corte

La piel se trabaja a mano para ganar flexibilidad y después se corta según la pieza.

Montaje

Se incorpora el cierre tradicional, llamado curión, y una correa de cuero o tejida en lana o lino, según el modelo.

Antes de vender, cada producto indicará composición exacta y, cuando corresponda, que contiene partes no textiles de origen animal. Las variaciones de tono, pelo o forma propias de la materia natural se explicarán como características, no como defectos.