Lana de Casa Serena
Óscar facilita lana de oveja rasa y piel procedente de Casa Serena. La raza de cabra se documentará antes de publicarla. La lana local se aprovecha, se transforma y adquiere un valor que trasciende el de una materia descartada.

Serelana nace de observar, aprender y querer aprovechar una lana que a menudo se infravalora. El nombre une Casa Serena con las dos materias que dan sentido al proyecto: piel y lana.
Maribel aprendió mirando trabajar a su suegra: prestando atención al gesto, al orden y al tiempo de cada tarea. Ese aprendizaje por observación se convierte hoy en piezas contemporáneas que conservan memoria, oficio y vínculo con el valle.
Óscar facilita lana de oveja rasa y piel procedente de Casa Serena. La raza de cabra se documentará antes de publicarla. La lana local se aprovecha, se transforma y adquiere un valor que trasciende el de una materia descartada.
Para determinadas piezas se emplean fibras de color adquiridas a proveedores de España. Maribel no realiza tintes artificiales. Cada ficha distinguirá con precisión la materia local de la comprada y declarará su composición.
Se elimina la suciedad respetando la fibra y su carácter.
La lana se extiende y se deja secar antes de manipularla.
Las fibras se abren, separan y preparan para el cardado.
Se ordenan las fibras para obtener una mecha más homogénea.
La fibra se convierte en hilo y, cuando la pieza lo requiere, se retuerce para darle resistencia.
El hilo se teje; la fibra también puede trabajarse con aguja o mediante fieltro húmedo.
La piel se limpia y se prepara para el curtido.
El proceso dura aproximadamente 30 días. Las pieles nuevas no se preparan en verano; puede trabajarse con reserva previa si existe materia disponible.
La piel se trabaja a mano para ganar flexibilidad y después se corta según la pieza.
Se incorpora el cierre tradicional, llamado curión, y una correa de cuero o tejida en lana o lino, según el modelo.